Chek list de seguridad infantil para gateadores

¡¡Pista libre!!

Check list de seguridad infantil para gateadores

Cuando un bebé se inicia en la habilidad del gateo, se abre un nuevo mundo, más bien todo el mundo, por delante y algunos, o bastantes, dolores de cabeza a las familias.
Desplazarnos solos con total autonomía le permite alcanzar objetos, que pueden ser de riesgo y se abre una etapa de transición evolutiva.
Es decir, tu bebé adquiere nuevas habilidades y destrezas y para ello requiere de tiempo y de esfuerzo. Todo esto deriva en caídas frecuentes, hasta dominar cada una de las habilidades motrices, además de golpes y choques contra objetos y superficies.
Mil ojos y son pocos para que no te la líen, pero ¿hasta qué punto es contraproducente estar continuamente detrás de tu peque?
Por otro lado, el desarrollo infantil va de eso: moverse, tocar, investigar, trepar, alcanzar, tirar, caer, descubrir…todo eso le ayuda a crecer.

  • Crecer con seguridad infantil es totalmente opuesto a la sobreprotección.
  • Crecer con seguridad infantil es adaptar los espacios de tu hogar a su nivel evolutivo para conseguir que se desarrolle con movimiento libre, asumiendo riesgos adecuados a su etapa, a sus nuevas habilidades y destrezas.
  • Crecer son seguridad infantil es fomentar la innata y necesaria curiosidad por todo, todo le llama la atención, hasta lo más inverosímil sirve para jugar, observar la causa efecto de los actos más cotidianos se convierte en fuente imprescindible para su aprendizaje.

Una familia llegó al servicio babyproofing desesperada con una frase que hemos enmarcado:  “Estoy agotada de evitar que mi peque acabe con su existencia, a este paso, acabará con la mía”. Una versión de aquella más conocida que dice “Tener un hijo es como tener permanentemente algo al fuego”…

Check list de seguridad infantil para gateadores

  1.  Poner topes de puertas (antipilladedos) para evitar que introduzcan sus pequeños dedos en los ángulos y en el lateral y se lesiones. Tú ves una puerta, ellos ven movimiento y un mecanismo que hay que descubrir: en la parte posterior de la puerta hay un espacio donde curiosamente entra mi manita ¿qué pasará si muevo la puerta? IMPORTANTE: Nada de topes de puertas cuquis, ni animalitos…si parece un juguete es un juguete, no es un tope de puerta (te lo explicamos con otros errores de seguridad infantil aquí).
  2. Bloquea al acceso infantil cajones y armarios con contenido de riesgo para tu peque. Y no te quedes ahí, ubícalo fuera de su alcance y de su campo de visión. Si le llama la atención intentará alcanzarlo por todos los medios.
  3. Una costumbre o hábito de prevención, para grandes y peques, es cocinar en los fuegos interiores, así evitamos golpear al paso o que caiga lo que estemos cocinando por manitas curiosas que se alzan. Otro hábito imprescindible y que no hacerlo causa la mayoría de las quemaduras infantiles, es no trasportar alimentos o comidas calientes cuando el peque está merodeando por el espacio. En cuanto a productos donde tú ves un horno o los mandos de la cocina, tu peque ve ruedas, movimiento, luces…protege los mandos para evitar quemaduras, y si tienes una cocina o un horno de gas, esta recomendación es de vida o muerte.
  4. Asegura el cierre de las ventanas y los balcones con bloqueos de seguridad infantil. En el caso de querer instalar rejas ¡CUIDADO! Estas deben ser reversibles (es decir, deben poder abrirse para evitar que tu hogar se convierta en una ratonera en caso de incendio), te aconsejamos mejor las redes o mallas de seguridad para ventanas o balcones certificadas (no todo vale, nos va la vida en ello). Y hablando de cristales, si no son de seguridad, instala una lámina que evita que en caso de rotura caigan a trozos.
  5. ¡Necesitamos pista libre! Por eso las zonas de tránsito deben estar despejadas, evita el uso de ceras y abrillantadores, además de tener especial precaución en baño y cocina por el tema de agua y grasa. Respecto a las alfombras, que sean antideslizantes, sin pelo (todo va a la boca) y perfectamente lavables.
  6. Instala barreras de seguridad infantil en espacios donde no quieras que tu peque acceda (vale más la pena instalar una barrera que adaptar un trastero o un gimnasio, por ejemplo). En el caso de las escaleras, las barreras de la parte superior deben tener un sistema de sujeción superior a los estándares de presión: tornillos, agarres…)
  7. Seguro que tienes controlado el tema de enchufes, algo no siempre necesario puesto que muchas tomas de corriente ya incluyen en el interior un bloqueo para evitar que tu peque pueda introducir elementos comunicantes, que ese es el verdadero peligro. No descuides los dispositivos electrónicos y sus cables, aquellos que estirando porque están a mi altura, puedo tirármelos encima. Revisa también las tomas múltiples ya que no siempre tienen bloqueo interior y el revoltillo de cables es muy goloso para un gateador.
  8. Y siguiendo con los cables, aunque parezcan “inofensivos”, tanto cables como cordones de cortinas, tienen un alto riesgo de estrangulamiento en caso de manipulación. La zona de seguridad (120 cm desde el suelo, o desde el sofá) debe estar libre de estos elementos, enróllalos en dispositivos especiales para ello.
  9. Que se va a caer eso es seguro y no lo vamos a evitar, lo que vamos es a minimizar las consecuencias de esas caídas. Con protecciones acolchadas en esquinas y cantos que nos salvarán más de un traumatismo y más de dos visitas a urgencias.
  10. Ya lo hemos comentado antes, pero aquí toma especial relevancia. No dejes objetos o juguetes que le llamen la atención fuera de su alcance, pero dentro de su campo de visión. Ancla todo el mobiliario auxiliar a la pared, sobre todo aquel que, si se agarra para poder seguir avanzando o intenta escalar para llegar a ese objeto del deseo, pueda caer encima del bebé. Haz lo mismo con la TV, porque ¿quién no ha tenido la tentación de abrazar a su personaje preferido?

Como veis siempre nos ponemos en el lugar del peque, en lo que necesita, lo que busca, lo que le inspira, en sus características y nivel evolutivo.

Fomentar el movimiento libre implica adaptar tu hogar al bebé, a su desarrollo y crecimiento, a alcanzar nuevos retos, destrezas y habilidades.

Pero no implica dejar que se familiarice con un cajón lleno de cuchillos o de medicamentos, con un balcón sin protección, con subirse al sofá para asomar su cuerpo sin control por la ventana, a bajar las escaleras si aún no tiene el desarrollo motriz suficiente, a llegar a una piscina porque convive en casa con ella…eso no tiene ningún sentido ni argumentos a favor, eso es aumentar la tasa de lesiones con pedagogías de escasa reputación por muchos influencers que tengas.

Los peques tienen un proceso de desarrollo motriz y cognitivo. De la misma forma que la operación pañal requiere de un tiempo y a nadie se le ocurriría iniciarla a los 9 meses, entender las consecuencias de los actos de riesgos también necesita un proceso madurativo, explicaciones que irá asimilando progresivamente, y aquí radica el equilibrio: a medida que entienda el riesgo, eliminaremos las protecciones de seguridad infantil. Pero como todo, a su tiempo.

Descubre más sobre como adaptar tu hogar al desarrollo de tu bebé, sin coartar, sin riesgos y fomentando el movimiento libre bien entendido con el servicio acreditado Babyproofing.

© M Ángeles Miranda. Auditora-Asesora de seguridad infantil para la Asociación Nacional de Seguridad Infantil.

Te agradecemos la difusión de este check list y de los argumentos aquí reflejados para llevar a cabo una adaptación del hogar. Puede ayudar a muchas familias con sus peques gateadores.

También te damos las gracias por valorar nuestro trabajo citando la fuente, no solo porque así lo estipula la ley y tendríamos que iniciar asuntos legales…es por respeto a la dedicación y profesionalidad de todos.

¡Te ayudamos a dejar pista libre para tu gateador!